_nuestro estudio
Somos un estudio de Arquitectura e Interiorismo asentado en Madrid. Desde hace más de veinte años trabajamos en lo que más nos apasiona, con la misma ilusión y compromiso que el primer día. A lo largo del tiempo hemos tejido, con dedicación y criterio, una red de colaboradores técnicos y artesanos de confianza, cuyo trabajo aporta un valor esencial a cada proyecto. Creemos en el trabajo en equipo y en la suma de oficios como garantía de calidad.
En cada encargo nos implicamos profundamente porque creemos en lo que hacemos. Proyectamos desde la búsqueda constante de espacios armónicos y proporcionados a la escala humana, atendiendo con rigor a la función del edificio y a su adecuada materialización. Cuidamos la elección de materiales para generar ambientes cálidos, serenos y emocionantes.
Disfrutamos del detalle entendido como el punto de encuentro entre funcionalidad y belleza. Aspiramos a una arquitectura que perdure en el tiempo, tanto por su calidad constructiva como por las sensaciones que es capaz de despertar en quienes la habitan.
Asumimos la sostenibilidad como una responsabilidad inherente a nuestra profesión. Buscamos edificios energéticamente eficientes, confortables y respetuosos con su entorno. Nos preocupa la integración en el paisaje y en la arquitectura del lugar, priorizando materiales locales y soluciones coherentes con la escala y el contexto.
Sabemos que para nuestros clientes un proyecto es mucho más que una construcción: es una expresión de identidad y una inversión emocional a largo plazo. Por eso conversamos, escuchamos y acompañamos durante todo el proceso. Diseñamos entornos únicos que evolucionan con el tiempo y se enriquecen con la vida que sucede en ellos.
Ana Andrés
Directora
Ana es la socia fundadora de La Reina Obrera, y la fuerza detrás de la visión del estudio. Arquitecta titulada por la Escuela Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Valencia, su formación culminó en la Rheinisch-Westfälische Technische Hochschule de Aachen (Alemania), donde completó su Proyecto Final de Carrera en 2002.
En 2009 participó en la fundación de La Reina Obrera, dando inicio a una primera etapa de desarrollo del estudio. Con el tiempo asumió plenamente su dirección, consolidando una identidad y una línea de trabajo propias que hoy definen su filosofía proyectual. Su deseo era el de materializar proyectos que fueran mucho más que edificios: lugares pensados para las personas, con los que conectar emocionalmente. Desde el primer momento, su trabajo se ha caracterizado por una profunda escucha activa al cliente, buscando siempre entender sus deseos, inquietudes y sueños para darles forma a través de la arquitectura.
Con más de 20 años de experiencia en el diseño de viviendas privadas, Ana ha cultivado una filosofía de trabajo basada en la empatía, el respeto y el compromiso con el entorno. Cada proyecto se aborda como una conversación, un proceso conjunto donde la arquitectura debe adaptarse a las necesidades del cliente sin perder su esencia.
Su visión busca soluciones atemporales y coherentes, donde la funcionalidad, la estética y la técnica se fusionen de manera respetuosa con el lugar y las personas. A través de cada uno de sus proyectos, Ana asegura que La Reina Obrera mantenga su identidad como un estudio que pone al cliente y su bienestar en el centro de todo lo que hace.
Diego Ramos
Director
Diego comenzó su carrera en el ámbito de la Arquitectura e Ingeniería de Fachadas, donde adquirió un profundo conocimiento técnico, pero fue su pasión por el diseño lo que lo llevó a transformar su trayectoria.
Con una formación en Proyectos Urbanísticos y Topografía y un Máster en Diseño de Interiores, Diego se unió a La Reina Obrera en 2014, trayendo consigo un enfoque fresco, entusiasta y una visión nueva para cada proyecto.
Lo que más distingue a Diego es su capacidad para implicarse completamente en cada proyecto, haciéndolo suyo desde el primer momento. No solo busca soluciones funcionales y estéticas, sino que pone el corazón en cada detalle, asegurándose de que todo encaje de forma natural: desde la disposición de los espacios hasta la integración de la tecnología más avanzada.
Para Diego, cada proyecto es un viaje compartido con el cliente. Escuchar sus necesidades, entender sus sueños y plasmar esas ideas en una realidad tangible es lo que realmente lo motiva.
Su dedicación va más allá de lo técnico: su objetivo es crear ambientes que conecten emocionalmente con las personas, que les den una sensación de hogar, confort y belleza.

