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NYC en Madrid

NYC en Madrid

NYC en Madrid.

¿A quién no le gustaría vivir siempre en un apartamento de lujo? El objetivo de esta reforma es precisamente ese: transformar una vivienda con una distribución tradicional en una gran habitación de hotel con todo incluido

La propiedad es una pareja que, tras años de convivencia, sabe perfectamente cómo quiere vivir su casa. Han analizado sus propias necesidades, saben qué funciona y qué no y han definido mejor sus gustos... En definitiva, afrontan la reforma con la ilusión que supone hacerse la casa a medida. 

Planteamos un volumen central exento que contiene dos baños completos, el principal y el de invitados. A pesar del carácter abierto de la vivienda los propietarios no se olvidan de sus invitados, por ello les proponemos reservar un espacio susceptible de cerrarse eventualmente. La circulación alrededor de dicho volumen procura intimidad al invitado, ya que los propietarios pueden acceder cómodamente al salón a través de un paso alternativo.

La paleta de colores y materiales empleada en el proyecto es muy concreta: negro, madera y gris. El peso del proyecto se concentra sobre todo en el volumen central, en negro pizarra, y en la cocina integrada, que combina el negro y la madera. El gris se emplea en la banda completa de circulación que comprende desde la terraza asociada a la cocina hasta la el espacio multiusos destinado también a los invitados, pasando por el hall de acceso. Se aplica tanto en suelo como en el falso techo.

Un mueble bajo recorre toda la vivienda desde el salón, donde funciona como mueble de apoyo para la televisión, hasta la habitación principal, donde se convierte en el cabecero de la cama y se le dan diferentes usos de almacenamiento, incluido el de ocultar un radiador. 

La iluminación confiere calidez a los espacios gracias a la temperatura de luz escogida, y zonifica funciones mediante su encendido independiente. 

Los clientes quieren darle una gran vuelta a la casa. A todo, menos a la cocina. Les “sobra” una habitación, pero no quieren perder del todo la posibilidad de tener un espacio reservado para posibles visitas.

 

El punto de partida del proyecto es muy interesante, ya que nos permite aunar el salón con esta habitación, de forma que automáticamente la luz natural de todas las ventanas baña la vivienda entera.

 

Los baños se mantienen donde están, desplazando ligeramente uno de ellos, adaptando su forma y distribución a las nuevas necesidades e integrando el otro a la habitación principal.

 

Desaparece el tradicional pasillo, ganando esos metros cuadrados al salón.

 

El volumen del baño de cortesía marca un hito importante en la vivienda. Se realiza un cambio de color en la pared que se convierte a su vez en el pavimento continuo de la zona destinada a comedor.

En él se recogen unas puertas correderas, libres entre sí, que permiten el cierre total o parcial del espacio destinado a las visitas y permite hacerlo en diferentes posiciones. Además, el cierre superior del volumen se realiza mediante una tira de vidrio a hueso, lo que permite el paso limpio de la luz natural.

 

Se diseña también un mueble destinado a almacenamiento que contiene dos camas plegables integradas, de forma que el uso habitual de esta estancia es el de una zona de lectura junto a la ventana.

 

Os dejamos unas fotografías, como siempre, que expresarán mejor lo que acabamos de contaros.

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